ALGO MÁS QUE SOÑAR

50 aniversario de la Campaña de Alfabetización

A medio siglo de una de las victorias más trascendentales de la Revolución Cubana, la declaración de la Isla como Territorio Libre de Analfabetismo, las anécdotas parecen tomadas de alguna historia de ficción, pero los hechos delatan todo el humanismo que impulsaba la Campaña

Foto: Tomada de Juventud Rebelde

Por Liudmila Peña Herrera

En La Habana, la Plaza ardía en emociones compartidas: las manos, una misma ovación; los labios, un mismo nombre, y las miradas se fundían en un solo ser. “¡Adelante, compañeros…!”, impulsaba el líder investido con el traje de todo un pueblo victorioso. “¡(…) a hacerse maestro, a hacerse técnico, a hacerse médico, a hacerse ingeniero, a hacerse intelectuales revolucionarios!”, iluminaba Fidel en medio de miles de aplausos.

Entre la multitud de jóvenes que lo escuchaban enardecidos, ni Mariana, Martha, María Julia, Orestes, Amalia o tantos otros adolescentes, jóvenes y adultos, conocían de las experiencias de los compañeros que estaban a su lado; pero la victoria en una lucha común los juntaba. Fidel hablaba y ellos veían ondear la inmensa bandera roja de franja blanca y letras azules que proclamaba el cumplimiento de un sueño y la esperanza de un futuro mejor para Cuba. Sigue leyendo

La oportunidad de Martha

 

Foto: Liudmila


Por Liudmila Peña Herrera

A la vuelta de casi 50 años, Martha Martínez Mulet vuelve a hojear el álbum de sus fotos de nupcias, donde también guardó los recuerdos de su época de alfabetizadora. Tenía 17 años cuando Fidel Castro llamó a los primeros maestros voluntarios para desarrollar la Campaña de Alfabetización en Cuba.

Cuando ocurre el llamado de Fidel, mi único pensamiento fue que si no había ayudado a la Revolución antes, vendiendo bonos o participando en actividades directas para lograr la liberación de mi país antes de 1959, esa era mi oportunidad. Por eso, me presenté al llamado”, cuenta esta holguinera de 68 años. Sigue leyendo

Yo quería ser una “Conrado Benítez”

Por Liudmila Peña Herrera

Muchos años después, cuando la responsabilidad de verificar el desarrollo de la Universalización en la provincia de Holguín la llevó a la misma tierra que había pisado cuando apenas contaba con 12 años, Amalia Teresa Ricardo cayó en cuenta de las trampas del tiempo.

Por más que se empeñó en hallar el camino que conducía al barrio de Rey, en el municipio de San Germán, la línea del ferrocarril y la carretera, que en aquel entonces sirvieron de punto de referencia para sus padres durante la primera visita, no pudo encontrarlos. Sigue leyendo

Manuel Ascunce: maestro de dignidad

El joven Manuel Ascunce y su alumno, el campesino Pedro Lantigua

Por Liudmila Peña Herrera

Era alguien desconocido para mí, apenas un nombre pintado a la entrada de la escuela, con una insignia de lápiz y cartilla descoloridos como compañía. Yo tenía seis o siete años y ninguna idea de lo que era el “sacrificio” y la “inmortalidad”. Pero aquella tarde de fecha ya escondida en los vericuetos de mi memoria, la bibliotecaria contó la historia.

Nos habló de “alfabetización”, de la “obra revolucionaria” y sobre los “bandidos que querían destruirla”. Fue una tarde diferente, y aunque no entendimos todo, porque hay cosas que para aprenderlas es necesario vivirlas, nos fuimos de la escuela con una clase de historia que nunca olvidaríamos. Porque nos tocaba de cerca y era parte de nuestra propia cotidianidad. Sigue leyendo

Maestra de maestros

Foto: Liudmila

 Por Liudmila Peña Herrera

 Todavía recuerda el poblado de la Gloria, aquella zona citrícola donde los chipojos “doblaban las ramas de los árboles”. Corría el mes de abril de 1961, período de inmensas pruebas para los revolucionarios cubanos: lucha contra bandidos, bloqueo económico, ataque mercenario por Playa Girón.

A Etna Noriega Rodríguez no le germinaban aún todas las flores de la adolescencia, pero la determinación de unirse a la Campaña de Alfabetización hacía creer a los mayores que sus trece años se multiplicaban. Sigue leyendo

Feliz reencuentro

Estado

Hoy recibí la llamada de Ondina Guerra, emocionada por los recuerdos que despertó en ella el testimonio “Diario de una alfabetizadora cubana”, de Sonnia Labrada, la alfabetizadora holguinera, publicado en este sitio y el semanario ¡ahora!, el periódico local de Holguín.

Sonnia, con tan solo 18 años, le impartió clases en el Descanso de Uñas, al norte de Holguín, en el año 1962.

Aunque ahora viven en provincias distintas, se comunicaron por teléfono y planificaron reencontrarse. Poesía de Isla les desea un feliz encuentro.

Diario de una alfabetizadora cubana

Muchas son las historias de holguineros que participaron en la Campaña de Alfabetización. Este relato está basado en las declaraciones de Sonnia Labrada y fragmentos de su diario original, escrito entre el 17 de abril y los días posteriores al 22 de diciembre de 1961, fecha en la que se declaró a Cuba Territorio Libre de Analfabetismo.

Por Liudmila Peña Herrera

La protagonista, vestida con el uniforme completo de brigadista (Cortesía de la entrevistada)

Diciembre 18, 1961, Año de la Educación. Sentada en el suelo, mientras escribo, balanceo los pies por entre las barras metálicas del tren. Parece como si fuéramos en un ciempiés con sombrero de guano, porque estos vagones se utilizan para transportar caña. Ahora están acondicionados con bancos de madera y techo de pencas para taparnos del sol.

A ambos lados de la vía, los campesinos agitan las cartillas entre sonrisas, como si quisieran acompañarnos a La Habana para desfilar con nosotros. Sigue leyendo