Astor Hernández: de poeta y periodista

Por Liudmila Peña Herrera

Foto: Edgar Batista

Le conocí en un lugar tan común para cualquier cubano como es una clínica estomatológica. No sé qué motivo lo llevó hasta el lugar, pero fuere el que fuere, Astor Hernández no habló en ningún momento de enfermedades o molestias de molar alguno. Todo lo contrario, se presentó como periodista jubilado y comenzó a contar parte de la historia tras la cual yo iría después.

Nos separan muchos años de trabajo en la experiencia reporteril. De hecho, este hombre jocoso y conversador ha vivido cinco décadas más que yo. Sin embargo, no lo pensó dos veces cuando, del otro lado de la línea telefónica, le recordé nuestra plática anterior y le pedí esta entrevista.

La idea inicial era conversar sobre su obra periodística, desarrollada fundamentalmente en la radio holguinera, pero durante el curso del encuentro Astor se mostró como el apasionado poeta que es y que yo no conocía. “Ahora estoy esperando la edición del último poema que envié para el libro Cuaderno de Poesía, en España. Se titula Soy miliciano.

Pero me han dicho que usted se ha inspirado en la figura de Fidel Castro para escribir algunos poemas…

Sí, a mediados de 1959 yo escribí dos poemas al Comandante en Jefe. Incluso, se los envié a su oficina y de allí me hicieron acuse de recibo agradeciéndome el gesto revolucionario. Ese hecho me hizo muy dichoso.

¿Y a qué se debe esta temática dentro de su obra poética?

Yo sentía una gran admiración por él desde que estaba en la Sierra y sufría la tiranía de Batista, ya que tenía a mi hermano y mi cuñado alzados con los rebeldes. Además, estaba muy influenciado por los poemas del Indio Naborí, Carlos Puebla, Neruda…

¿Y cómo comenzó a componer canciones?

En el año 1953 me surgió la inspiración para componer algunos boleros. Hice amistad con un periodista de la revista Guion y él me los publicaba y alentaba. Así comencé y después logré registrar 25 canciones en la Agencia Cubana de Autor Musical (ACDAM). De aquel tiempo son Tan solo un instante y Mi novia de ayer. En total tengo cien canciones y más de 50 poemas publicados en España.

¿Y cómo fue que el joven Astor llegó a la radio sin tener conocimiento alguno de ese medio?

Ah, es que yo comencé en la emisora CMKF La voz del norte de Oriente y en la CMKO en 1956 pero no como redactor, sino declamando mis poemas de amor. Uno de esos programas se llamaba Camino de Ensueños, el cual duraba media hora y donde se ponía mucha música instrumental. Apenas tenía 20 años entonces.

Ya en 1970 comenzó a desarrollarse en Holguín un poderoso movimiento de corresponsales voluntarios. Entonces, cada vez que me sobraba un tiempo, redactaba informaciones para las emisoras y para el periódico ¡ahora!. Aunque, claro, con el tiempo, también publiqué en el periódico Trabajadores y las emisoras Radio Progreso y Radio Rebelde.

¿Cuáles eran las labores que desarrolló con mayor asiduidad en aquel tiempo?

Escribía programas históricos narrativos y dramatizados sobre distintas efemérides de nuestro país, así como El suceso del día en la CMKO, el cual informaba sobre lo que ocurría en la ciudad de Holguín ese día. También hice El tránsito y usted, musicales, uno campesino, redactaba informaciones y notas.

¿Astor, podría contarme alguna experiencia difícil que tuviera que enfrentar en sus años como reportero?

Cuando había zafra azucarera hacíamos un programa que se llamaba Del plantón al tandem, el cual salía diariamente durante media hora. A veces teníamos que visitar los 10 centrales azucareros en busca de información, para hacer entrevistas a macheteros, jefes de brigada y trabajadores del central. Entonces subía a los tachos, incluso hasta jugándome la vida, porque aquello estaba resbaloso, con una grabadora que pesaba como un quintal. Hubo un fin de año que tuvimos que estar cortando caña e informando al pueblo de lo que acontecía. Esa es una experiencia representativa de aquella época de trabajo para mí.

A este periodista-poeta holguinero se le puede ver desandando las calles de la ciudad, conversando aquí o allá, participando en las actividades organizadas por la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), o en las peñas del tango, las del museo La Periquera y las de la Casa Natal Calixto García. Aunque se encuentra jubilado, el oficio le corre por la venas, porque como él mismo dice “hace falta vocación y temple para ser periodista”.

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3 pensamientos en “Astor Hernández: de poeta y periodista

  1. Agradecer a Liudmila por su excelente
    Trabajo en este articulo ademas a Dianet
    Como periodista al haberse interesado
    Por el articulo.
    Saludos
    Astor hijo

  2. Astor ese hombre que me vio desde pequeño en la cuadra donde vivia (Calle garayalde entre fomento y progreso).Mi respeto y cariño para ese grande de los boleros en la provincia de Holguin,recuerdo cuando ablabamos de los arreglos de algunos numeros que desde pequeño le escribi,Mi novia de ayer.Tremendo tema.Saludos el chinito de Holanda.

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