Chorro de Maíta: un gran proceso de transculturación

Foto: Liudmila

Foto: Liudmila

Por Liudmila Peña Herrera
Recientes investigaciones arqueológicas actualizan los datos y criterios científicos que hasta el momento se consideraban acerca del controvertido sitio arqueológico de Chorro de Maíta, ubicado en el municipio holguinero de Banes, donde se evidencian diferentes formas de enterramiento encontradas no solo en el país, sino también en el Caribe.
Nuevas teorías como la idea de que el aborigen cubano no se extinguió totalmente y la variabilidad étnica, regional y cultural que presentan los restos humanos encontrados son algunos de los resultados de un proyecto de investigación que se inició en 2005 a cargo del Departamento Centro Oriental de Arqueología de Cuba, en conjunto con otras universidades extranjeras. Roberto Valcárcel, arqueólogo de ese Departamento, profundiza acerca de algunos tópicos de la investigación.
¿Cómo surgió este proyecto de investigación?
Allí se han realizado varios proyectos, gracias a los cuales hemos conocido las características del lugar. Primero se revisó toda la superficie del terreno. En Chorro de Maíta hay hallazgos desde principios del siglo XX, porque allí tradicionalmente los campesinos encontraban objetos.
Nos preguntábamos qué relación tuvieron esos indígenas con los europeos. Para eso, lo primero que hicimos fue volver a definir el área del sitio, porque en 1986, cuando Guarch hizo el trabajo inicial de excavación del sitio, ellos tenían identificado un área, pero el trabajo se concentró en el cementerio y no pudieron detallar esos aspectos.

¿Cómo se realizan las excavaciones?

Primero se hace un recorrido a pie, buscando todos los objetos que pueda haber en la superficie. Se divide en cuadrículas todo el espacio que se va a excavar. Después se realiza la protección excavatoria. En este caso, cada 15 metros debíamos hacer una excavación pequeña, o alrededor de 40 cm de diámetro en todo el espacio del sitio.
Chorro de Maíta tiene más de 30 mil metros cuadrados. Ahí se extrajeron todos los objetos que aparecen y así se fue ubicando dónde están las concentraciones de restos arqueológicos.
Después, seleccionamos espacios para realizar las excavaciones donde están los objetos que nos han interesado. Así encontramos lugares donde había fogones y restos de vasijas. Generalmente esos espacios están cerca de las casas de los indígenas.
De esa forma, excavamos en tres áreas diferentes del sitio, en varios niveles, es decir, moviendo capas de tierra de 10 cm. de grosor. Esto se llama excavación por niveles estratigráficos arbitrarios, mediante el cual se buscan los restos que genera la vida humana, lo cual va conformando las capas antropogénicas. Se van sacando esas capas y los objetos que hay dentro de ellas. Los objetos se recuperan jibizando la tierra, es decir, tamizándola.
¿Y cuál es la singularidad y la importancia del cementerio encontrado en Chorro de Maíta?
El cementerio no está ahí porque de pronto los aborígenes (agricultores ceramistas) decidieron hacerlo y cambiar su tradición de no construir cementerios. Este es el producto de una situación colonial. No tiene que ver con las prácticas indígenas cubanas.
Por tanto, es muy raro, porque los indios de Cuba lanzaban los cuerpos o los enterraban dentro de las cuevas. A veces enterraban cinco o seis muertos en algún sitio de la aldea. Pero Chorro de Maíta no es nada de eso: es un cementerio íntegro que tiene 133 individuos solamente en la colección que excavó Guarch.
Antes de Guarch ya habían removido muchos restos humanos desde la década de 1920. Por tanto, al menos de Chorro de Maíta se han removido 156 individuos, de acuerdo con los distintos reportes que han existido acerca de la extracción de cuerpos.
Entonces, ¿cómo se explica la existencia de ese cementerio?
Su concepción es cristiana. El manejo de los cuerpos debió haber sido hecho, en muchos casos, por los indígenas. Por eso se explica que se mantuviesen algunas de sus costumbres. Pero tenemos dos cuestiones diferentes: una son las prácticas que hay dentro del cementerio y otra es la concepción del cementerio como espacio. Esa, como hemos dicho, tiene una base cristiana. Entonces lo que tenemos es un gran proceso de transculturación que se evidencia en ese cementerio.
De esos 133 individuos, 43 fueron enterrados con posterioridad a los europeos. Hay posiciones en los esqueletos que parecen muy típicas de los indígenas, como la forma fetal, bien flexados. Esos enterramientos son post-contacto. Su concepción, la cronología de los restos que van apareciendo, los objetos que se encuentran en muchos de los esqueletos y el mismo proceso que vivió el sitio fuera del cementerio, en relación con los europeos, apunta a que el este es un producto colonial.

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¿Y es, como dicen muchos, el mayor cementerio indígena del Caribe?

No es así por muchas razones. Fuera de Cuba hay cementerios más grandes que ese. De 300 y más entierros, en la Española hay uno, por ejemplo en República Dominicana, que es precolombino. También hay otros cementerios precolombinos en Cuba muy antiguos, por ejemplo, en Canímar, Matanzas, en Marién, en el occidente de Cuba.
Una de las nuevas conclusiones arrojadas por esta investigación es que el aborigen cubano no se extinguió totalmente durante aquella época…
La idea de la desaparición del indígena tiene que ver con un antiguo discurso que aseguraba que su muerte fue muy rápida, debido a las matanzas de los españoles o las enfermedades. En 1553 se eliminan las encomiendas en Cuba, que era el sistema a través del cual los indígenas eran obligados a trabajar a cambio de instrucción religiosa. A veces les eran entregados pueblos enteros a un español, como es el caso de Chorro de Maíta, para que los cristianizara, los civilizara y, a cambio, ellos trabajaban.
Algunos aseguran que para la época en que las encomiendas dejan de funcionar, apenas quedaban 2 mil indios, otros dicen 5 mil, pero son unos pocos miles. Pero los censos en Holguín en el siglo XVIII atestiguan que aquí había un centenar de indios puros. También había en Jiguaní y Baracoa. Es decir, esa idea de que los indios a mediados del siglo XVI casi se extinguieron está siendo cuestionada por los documentos históricos.
¿Pero cuáles son las pruebas que lo indican?
Por los estudios realizados, hemos llegado a la conclusión de que con el proceso de mestizaje, o sea, cuando las mujeres aborígenes tienen relaciones con los españoles blancos y nacen niños mestizos, los ciclos de reproducción de indígenas puros disminuyen, porque quedan pocos indígenas puros hombres. Ahora bien, las técnicas que hemos usado y las características de los materiales del Chorro no permiten tener la precisión, pero podemos buscar una aproximación y esta dice que el cementerio funcionó con posterioridad a 1510 y quizás hasta mediados del siglo XVI o la segunda mitad del siglo XVI.
En esa época tenemos un pueblo que no ha sido completamente desestructurado y tenía una dirección de tipo indígena. Seguían viviendo en esa aldea y usaban un cementerio donde mantenían, pese a su base cristiana, prácticas indígenas. Eso nos dice que a nivel de cultura y de sociedad no estaban completamente desorganizados. Chorro está indicando que sí había sobrevivencia luego de la encomienda.
¿Los esqueletos encontrados arrojan luces acerca de ello?
Hay muchos cráneos destruidos y otros no lo tienen. Pero la población básicamente es indígena porque usaban la deformación craneana típica de los indígenas, también por su estatura, por los caracteres dentales. Además, hay dos mestizos, pero esa cifra podría ser un poco mayor, porque estamos definiendo los mestizos por mediciones del cráneo. Lo más interesante es constatar que esos mestizos están viviendo junto con los indígenas.
Esto se debió a que los sobrevivientes buscaron soluciones para subsistir: las mujeres se unen a los españoles, porque les daba la oportunidad de vivir, más acceso a la alimentación, garantizaba que sus hijos tuviesen un mejor status.
Tenemos el esqueleto de una mujer que tiene cosas increíbles como objetos de oro, aleaciones de oro y cobre, un fragmento de tela con bordados de plata, el cual era muy raro que se lo dieran a una mujer indígena. Creemos que quizá fuera la esposa del cacique, o descendiente de una línea familiar de cacique o una mujer que tiene relación con un español y por eso tiene accesos a esas cosas.
Hay niños que parecen indígenas, pero que ya no presentan deformaciones craneanas y que aparecen con objetos que parecen de carácter religioso hispano. Eso indica cómo esa población va cambiando y se está ajustando a una nueva vida, con mecanismo de supervivencia e integración. Eso nunca se había visto en el Caribe.

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¿Pero encontraron nuevos elementos o han estudiado lo que se halló 20 años atrás?
Encontramos cosas nuevas y estudiamos de otro modo lo que Guarch encontró hace 20 años y lo interpretamos de una manera diferente. Antes se hicieron los primeros estudios de los objetos que traía la mujer, con técnicas muy limitadas. Nosotros hemos logrado saber que la tela es lino, gracias al trabajo de Lee Newson, especialista en Paleobotánica de la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos. Sin embargo, ese tejido tiene fibras de plata. Puede que esos hilos de plata están alrededor de los hilos de lino y eso sería tejido de oropel, que es algo que imita al oro y que a veces se hacía con cobre o con oro o con plata. En cualquier caso, eso nos dice que esa mujer trae encima una tela que no produjeron los indios, sino que fue traída de Europa. Aparentemente también le dieron los objetos de guanín que ella tiene. El guanín es una aleación de oro y cobre, que tampoco se produce en las Antillas.
¿Qué otras técnicas utilizaron durante la investigación?
El estudio craneométrico se hizo en conjunto con la Universidad de Leiden, de Holanda. Había una identificación inicial de los restos humanos, hecho por antropólogos cubanos, fundamentalmente por César Rodríguez Arce, quien definió sexo, edad, estatura y otros parámetros de los restos humanos. En 2009, Darling Weston, investigadora de la Universidad de Leiden, hizo un nuevo estudio de esos restos gracias al cual identificó la presencia de estos dos mestizos y de un africano.
El estudio de origen se hizo en Holanda, pero los fechados radiocarbónicos fueron en Estados Unidos y Noruega, pero otros fueron pagados por Holanda. La identificación de los materiales se hizo en Cuba, Inglaterra y Estados Unidos. Mientras que el estudio de los metales se hizo en Cuba e Inglaterra. Eso da una idea de lo compleja que es esta investigación. Ahora se realizan investigaciones de ADN, para volver sobre el tema del origen étnico de las personas, porque el ADN también puede decir si son mestizos o no.

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2 pensamientos en “Chorro de Maíta: un gran proceso de transculturación

  1. yo estuve dos veces en chorro de maita… volví porque me impresionó, es un lugar interesantísimo… supe de algunos detalles curiosos porque la guía nos dijo lo que se les dice a los extranjeros y luego lo que no se les dice que es también parte de la historia del lugar… nos contó como la gente ha tomado cultura propia y les llevan los objetos que encuentran arando la tierra o haciendo cercas o casas… nos habló de un objeto tallado en hueso hallado en la cochiquera cercana que pensaron era falso por la calidad y conservación y al hacerle la prueba de carbono 14 en la habana resultó original… este cementerio aborigen es una de los lugares más particulares que he visitado en cuba…

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