Chorro de Maíta: hallazgos y nuevos estudios

Lugar donde se han realizado valiosos hallazgos

Lugar donde se han realizado valiosos hallazgos

Recientes estudios arqueológicos practicados en el cementerio aborigen Chorro de Maíta, de la provincia de Holguín, han arrojado nuevas teorías en torno a la extinción de los aborígenes cubanos. El sitio, considerado Monumento Nacional, está enclavado en el municipio de Banes, capital arqueológica de Cuba.

Por Liudmila Peña Herrera 
A simple vista, este es un paraje campestre como otro cualquiera. Las cubanísimas palmas y el aire límpido embrujan al visitante. Nada le haría creer al caminante desconocedor que se encuentra justo en medio de uno de los cementerios indo-cubanos más importantes de Cuba.

Cuentan algunos que muchos años atrás, mientras los campesinos de la zona preparaban la tierra para hacerla producir, encontraron objetos pertenecientes a las épocas aborigen y colonial. Otros aseguran que fue en la década de 1930 cuando los primeros exploradores arribaron a la zona en busca de elementos que confirmaran la presencia indígena.Años más tarde, en 1976, el arqueólogo José Manuel Guarch y su equipo de trabajo realizarían un censo arqueológico en el municipio de Banes y protagonizarían el descubrimiento más importante de la zona.
“Íbamos preparados para excavar en los antiguos basureros dejados por los aborígenes, pues es allí donde puede encontrarse mayor número de evidencias para reconstruir su modo de vida” –aseguró Guarch, en entrevista concedida al periodista Pedro Quiroga hace unos años.

Uno de los objetos encontrados

Uno de los objetos encontrados

Poco a poco, saldrían a la luz vasijas, adornos, fragmentos de latón, cascabeles españoles, y serían conocidos los llamados enterramientos cristianos, al parecer practicados por nuestros aborígenes.
LA CONTINUIDAD

Esta foto fue tomada durante las primeras excavaciones de Guarch y su equipo

Esta foto fue tomada durante las primeras excavaciones de Guarch y su equipo

Las excavaciones de Guarch en el sitio cesan en 1988, a las puertas del llamado Periodo Especial en Cuba. Así, el Departamento de Arqueología debe enfrentar otro tipo de proyectos y la investigación en Chorro de Maíta prácticamente se detiene.
Basándose en los aportes de esos estudios, un nuevo equipo de especialistas del Departamento Centro Oriental de Arqueología de Cuba, junto a investigadores de universidades extranjeras, retomó los estudios en 2005.

Foto: Liudmila

Foto: Liudmila

“Después de que Guarch termina las excavaciones, solo se lograron realizar algunos estudios de los restos humanos y una prospección electromagnética para tratar de encontrar otras tumbas, pero fueron acciones muy aisladas”, comenta Roberto Valcárcel Rojas, arqueólogo holguinero miembro del equipo de investigadores.

Las pesquisas anteriores señalan que en el Chorro de Maíta están presentes todas las formas de enterramiento encontradas no solo en el país, sino en las Antillas y otras zonas del continente. Sin embargo, los nuevos estudios revelan otros resultados de innegable valor histórico, relacionados con la posibilidad de que los aborígenes se adaptaran y sobrevivieran al establecimiento de las encomiendas, así como la variabilidad étnica, territorial y cultural en el cementerio.

De hecho, Valcárcel Rojas explica que Chorro de Maíta no es propiamente un cementerio aborigen, sino que en este lugar yacía el camposanto de un pueblo aborigen encomendado.
La encomienda era el sistema a través del cual un grupo de indígenas eran entregados a un español, el cual los obligaba a trabajar a cambio de instrucción religiosa y de un ejemplo de vida que los ayudara a civilizarse.
NUEVAS PRUEBAS “IN SITU”

Imagen de las últimas excavaciones

Imagen de las últimas excavaciones

Armadas las tiendas de campaña, los investigadores cubanos y extranjeros se adentran en el apasionante mundo de la arqueología. Desandan el lugar, marcan el terreno y poco a poco empiezan a excavar, poniendo mucho cuidado en cada capa de tierra para no afectar cualquier posible hallazgo. Cada 15 metros van haciendo pequeñas excavaciones, con 40 cm de diámetro. Es un trabajo minucioso y muy agotador, como de artistas.
Así, van apareciendo disímiles objetos, como cerámicas de origen mexicano y español, monedas, corales, azabaches y metales provenientes de Europa.

June 30 047 Sin embargo, una idea más ambiciosa los guía: descubrir cuál fue la relación establecida entre aborígenes y españoles, cuya evidencia está contenida en cada uno de esos objetos encontrados y las osamentas de seres humanos que antes se habían estudiado.
Nuevas interrogantes guiaban a los arqueólogos del presente: ¿qué otros misterios guardaría el Chorro de Maíta? ¿Sería posible encontrar otras evidencias que cambiaran las teorías demostradas hasta el presente? ¿Se extinguieron en realidad los indígenas de la zona?
Una respuesta aparecía ante los ojos de los investigadores: Chorro de Maíta indicaba la coexistencia de prácticas tanto aborígenes como cristianas en las formas de enterramiento, en una época donde predominaban las encomiendas en Cuba.

Vista del cementerio

Vista del cementerio

Según Valcárcel Rojas, los agricultores ceramistas no tenían cementerio: tiraban los cuerpos en las cuevas, pero no los enterraban. “En Chorro el cementerio no está ahí porque de pronto decidieron hacer un cementerio y cambiaron su tradición totalmente. Este es el producto de una situación colonial. Allí se han encontrado 133 individuos solamente en la colección que excavó Guarch, lo cual hace pensar que esta práctica fue impulsada por los españoles, con una concepción cristiana. Por tanto, aquí no había simplemente una aldea aborigen, sino un pueblo encomendado”, afirma el especialista.
Entonces, una nueva luz aparecía ante los especialistas: algunos aborígenes aprendieron a convivir en las nuevas condiciones de colonización. “Como Encomendados, mucho de ellos fueron forzados o debieron asumir algunas costumbres de los colonizadores españoles como el vestirse y calzarse, las cuales les permitieron integrarse al nuevo entorno social, por lo que en el genoma del pueblo cubano aún pudieran encontrarse sus trazas. Además, las mujeres aborígenes tenían relaciones con los españoles blancos y nacían niños mestizos, lo cual les daba un nuevo estatus y la posibilidad de mejor alimentación”, dice Valcárcel.

Ver Galería de Fotos

Durante la investigación, los especialistas fueron sorprendidos por hallazgos inesperados. Así, encontraron los restos de un africano, una mujer mesoamericana y dos mestizos, los cuales pueden ser los primeros criollos identificados en la región. Con tal descubrimiento, se corrobora la variabilidad étnica, regional y cultural que posee el Chorro de Maíta.
Pero los estudios, esta vez más desarrollados que en la época de Guarch, incluían otras sorpresas, pues se confirmó que la tela encontrada en lo que los estudiosos  calificaron como “entierro número 57”, era de lino y proviene de una prenda fabricada en Europa o la cuenca del Mediterráneo.

Tela de lino vista a través de un microscopio

Tela de lino vista a través de un microscopio

“Gracias al trabajo de Lee Newson, especialista en Paleobotánica de la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos, logramos saber el tipo de tela. Sin embargo, también tiene fibras de plata. Puede que esos hilos de plata están alrededor de los hilos de lino y eso sería tejido de oropel, que es algo que imita al oro y que a veces se hacía con cobre o con oro o con plata. En cualquier caso, eso nos dice que esa mujer trae encima una tela que no produjeron los indios, sino que fue traída de Europa. Aparentemente también le dieron los objetos de guanín que ella tiene. El guanín es una aleación de oro y cobre, que tampoco se produce en las Antillas”, explica el especialista.

Leer entrevista completa

Esta vez, gracias a la colaboración de instituciones extranjeras de Holanda, Estados Unidos y Noruega, se aplicaron técnicas avanzadas como estudios craneométricos de altísima precisión, estudios de origen, fechados radiocarbónicos, entre otros.
Algunas teorías apuestan por la posibilidad de que los cráneos y esqueletos pertenecieron a personas que vivieron entre 1490 y 1540. Sin embargo, los estimados van mas allá de esos resultados y califican a los hallazgos como el reflejo de la comunidad primitiva residente en el sitio hace unos 10 mil años.
No obstante, el verdadero aporte de estos nuevos estudios es renovar la historia y acercarnos aún más a nuestras raíces. Así, el hombre, inquieto e insaciable en el deseo de transgredir cada día las fronteras de su conocimiento, utiliza la técnica y el intelecto para remontarse al pasado y volver con una verdad científica indiscutible.

Ver reportaje audiovisual completo

Anuncios

4 pensamientos en “Chorro de Maíta: hallazgos y nuevos estudios

  1. Pingback: “Yaguajay, la aldea del cielo resplandeciente” | Poesía de Isla

  2. Pingback: El hombre de la aldea resplandeciente | Poesía de Isla

  3. Pingback: Chorro de Maíta: un gran proceso de transculturación | Poesía de Isla

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s