El retorno de las musas

Foto. tomada de Internet

Por Liudmila Peña Herrera

Cuando las musas llegan, calladitas, disfrazadas, a tocar en mi inconsciente, no siempre soy capaz de escucharlas, de entender qué dicen. “¿Conmigo?”, me atrevo a preguntar y ellas ni mueven la cabeza. “Bueno, no será conmigo”, pienso indecisa de mí misma y las ignoro. Entonces se van, desaladas, a regalar su inspiración en otra parte.

A veces, como anoche, son tan poderosas, tan insistentes, que aunque no tome yo la decisión de hacerles caso, ellas persisten, me halan de los cabellos, aparecen en los sueños y yo, dormilona, tardo en desperezarme; pero son tan persistentes que apago el ventilador, bostezo, hago café y sin más compañía que esos seres fantásticos e increíbles, inundo las cuartillas como una poseída. Ahora, cuando se han ido, puedo contarlo.

Anuncios

4 pensamientos en “El retorno de las musas

  1. Soy una convencida de que las musas aparecen con trabajo. Si cada día persistimos en los versos y en los escritos, en algún momento aparece el verso privilegiado.
    Un abrazo, desde el fin del mundo.

  2. Liudmila: Por ahí circula un “Premio Liebster”. Tiene un formulario aterrador, pero solo quería decirte que sirve para promovernos y que entre los Premios Lucas que propongo desde El caimán… incluyo tu poética Isla. Un saludo para ti y para Abdiel.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s