La lluvia y las letras

Por Liudmila Peña Herrera

Me gustan los días nublados porque me parece como si la Isla se tornara mundo y el calor caribeño que distingue a Cuba se esfumara como en un golpe de magia.

Adoro los días de lluvia porque siempre me recuerdan los años de mi infancia, cuando los goterones caían afuera y yo miraba por la ventana abierta de mis sueños cómo cielo y tierra se perdían más allá de la puerta.

Estos días me inspiran a tomarme una taza caliente de té con leche, mientras escucho la voz apasionada de Raúl Paz con su “sólo tú y yo sabemos lo que nos pasó”. Entonces, mi vecino llega al éxtasis con el reguetón que inunda todo el barrio y yo escribo, como nunca, a mano, mientras la computadora permanece apagada, porque otra vez soy una niña que disfruta el olor de la tierra mojada y la magia de las letras.

Réquiem

Pintura de Jack Vettriano - Francia Tomada de Internet

Silvio Rodríguez/

Disfruté tanto tanto cada parte
Y gocé tanto tanto cada todo
Que me duele algo menos cuando partes
Porque aquí te me quedas de algún modo.

Ojalá nunca sepas cuanto amaba
Descubrirte los trillos de la entrega
Y el secreto esplendor con que esperabas
Tu reclamo de amor que ya no llega.
Anda, corre donde debas ir
Anda, que te espera el porvenir.
Vuela,
Que los cisnes están vivos
Mi canto está conmigo
No tengo soledad. Sigue leyendo

Las cuatro y diez

Minientrada

Foto: Tomada de Intenet

Luis Eduardo Aute/

Fue en ese cine, ¿te acuerdas?,
en una mañana al este de Edén,
James Dean tiraba piedras
a una casa blanca, entonces te besé.
Aquélla fue la primera vez,
tus labios parecían de papel,
y a la salida en la puerta
nos pidió un triste inspector nuestros carnets.
Luego volví a la academia
para no faltar a clase de francés,
tú me esperaste hora y media
en esta misma mesa, yo me retrasé.

¿Quieres helado de fresa
o prefieres que te pida ya el café?.
Cuéntame como te encuentras,
aunque sé que me responderás: muy bien.
Ten, esta foto es muy fea,
el más pequeño acababa de nacer.
Oiga, me trae la cuenta,
calla, que fui yo quien te invitó a comer.
No te demores, no sea
que no llegues a la hora al almacén;
llámame el día que puedas,
date prisa que ya son las cuatro y diez.

Ángel para un final

Minientrada

Pintura renacentista

/ Silvio Rodríguez
Cuentan que cuando un silencio
aparecía entre dos,
era que pasaba un ángel
que les robaba la voz.
Y hubo tal silencio el día
que nos tocaba olvidar
que, de tal suerte,
yo todavía
no terminé de callar.

Todo empezó en la sorpresa,
en un encuentro casual,
pero la noche es traviesa
cuando se teje el azar.
Sin querer se hace una ofrenda
que pacta con el dolor
o pasa un ángel,
se hace leyenda
y se convierte en amor. Sigue leyendo

Cómo escribirle un post a Chávez

tomada de Internet

Por Liudmila Peña Herrera

¿Cómo ponerle nuestras manos a su diestra para que sepa de nuestros desvelos? ¿Cómo hacerle llegar las alegrías por el rostro firme y la voz inquebrantable? ¿Cómo saludarle, Comandante, para que escuche nuestra voz amiga, voz de maestros, campesinos, costureras; voz de estudiantes, de hombres y mujeres sencillos, amantes de la justicia cotididana, soldados de las mejores luchas de la humanidad?

¿Cómo hacerle partícipe de tantos rezos en su nombre, de las conversaciones de amigos, donde se le menciona con tanta familiaridad como a un vecino más, cómo describir nuestra alegría por su pueblo amoroso y fiel?

Cómo celebrar su fuerza de vida, si no como sabemos. Anoche nuestros músicos cantaron. Mi voz no sabe de melodías: un pequeño post es mi homenaje.

ANTOJO ENAMORADO

Foto: Betsy Segura Oro

Por Liudmila Peña Herrera

Se me antoja que hoy vas a despertar en la cocina, al olor del café y las azucenas. Y me despertarás como cualquier día, con un beso de amor, juntando malacrianzas y bostezos. Sigue leyendo

#DerechosdeCuba: El twittazo es un exitazo

Por Liudmila Peña Herrera

La @AlondraM inicia su vuelo, feliz porque es un día especial para su historia personal. Le siguen amigos twitteros, con la cordialidad acostumbrada.
Le sigo yo y respiro desde frente al monitor el buen ambiente que intercambian twitteros cubanos con cientos de otros de cualquier lugar del planeta.
Pero hoy la alegría juvenil que compartimos quienes apenas si nos conocemos (algunos no nos encontramos “face to face” en el Taller Internacional “Los medios alternativos y las redes sociales, nuevos escenarios de la comunicación política en el ámbito digital”, en La Habana), viene con tintes diferentes.
No podemos callarnos. No podemos permitir que ensucien nuestro nombre, nuestras conquistas, nuestro orgullo de vivir en una Isla rebelde que no se puede acallar, aunque un gobierno sin escrúpulos (el de Estados Unidos) apoye flotillas descaradas y piratas tuertos por el odio y la ambición, para lanzar frente a nuestras costas fuegos artificiales en  nombre de la desunión y destrucción del planeta.
No podíamos permitirlo. Por eso, “dame la mano y danzaremos”, unimos twitts y manos a la obra, hicimos una danza de palabras por los #DerechosdeCuba. Sigue leyendo

Puerto Padre de sol y sal

Foto: Tomada de Internet

Por Liudmila Peña Herrera

Un amigo ha escrito un post que me ha “sacado las palabras”. Habla de los pueblos semi -abandonados que aún guardan su magia para que no los olviden.

Mi pueblo no está abandonado (creo que nunca lo estará). Porque la poesía del mar, la brisa que despeina los amores y revuelve las vestimentas… le protege contra los olvidos. Y puede suceder que mañana venga otro huracán a robarle sus riquezas, en intento de usurpar su alma, pero el espíritu de mi Villa Azul de los Molinos desanda por la Avenida Libertad, en busca de un malecón-imán que guarda historias de amor, de iniciaciones y despedidas.

Le amé de pequeña, cuando comencé mis escapadas a la biblioteca municipal, en busca de libros “que no debía leer todavía”. Y la encontré entre la lírica de sus poetas (Renael González, María Liliana Celorrio, Miguel Navarro…), los claroscuros de sus pintores y todas las tardes de sol y sal que guardan sus parques. Sigue leyendo