La mirada de Fidel

Por Liudmila Peña Herrera

Fidel Castro, a los tres años de edad

El papel rasga las tretas del olvido y la memoria. Delinea el tiempo en que los propios recuerdos se diluyen entre juegos infantiles y cariños maternos. Era el año 1929, tres desde que estalló en llanto, en aquella madrugada del 13 de agosto en tierras de Birán, preludio de un giro aún insospechado para la tierra que soportaba la cruz de la miseria y la desdicha. Sigue leyendo