LOS CÍRCULOS DE LA VIDA

Foto: Tomada de Internet

Por Liudmila Peña Herrera

Yo pesaba casi menos que un comino y no me preocupaban las “grandes cosas” que ahora –si me hago la tonta– me quitan el sueño. No quería ser periodista (ni sabía lo que significaba el término). Lo mío era aprenderme de memoria un panfleto larguísimo para convertirme en panelista, o más bien en la jefa de los panelistas. Había algo así como un “casting” para moderadora del panel de mi Círculo Infantil. “Nos quedamos con la que mejor se lo aprenda”, nos había dicho la maestra de Preescolar a las únicas dos candidatas, mostrándonos las hojas que nosotras no sabíamos leer. Al final, Charito lo dijo con más gracia y a mí me mandaron a hacer otro papel menos importante (quizá por eso no recuerdo cuál). Muchos años después, las dos nos convertimos en periodistas y aún no hemos ido a agradecerle a quien nos hizo nuestra primera “entrevista de trabajo”. Sigue leyendo