NULÍPARA

Foto: Tomada de Internet

Por Liudmila Peña Herrera
El médico pregunta otra vez, suponiendo que no le ha oído bien: “¿Nulípara?” E insiste ante el silencio: ¿Primigesta? Es la vez primera que las escucha y aunque está demasiado nerviosa responde que sí, deseando que el doctor termine por fin con tanta preguntadera. Él finaliza el cuestionario, traga en seco, como si también fuese inexperto, y le ordena: “Suba a la camilla y colóquese en posición ginecológica”.
Entonces sí que a la primigesta, a la nulípara, a la inexperta… le brinca el pecho de susto, mientras observa, paralizada de terror, una de las uñas meñique del médico, tan larga que le parece infinita, y solo ella sabe por qué profundos y oscuros caminos de la imaginación se pierde su pensamiento.
Durante unos segundos sobreviene una zona de silencio o –si se quiere– de conflicto y, después de discrepar, advertir y hasta augurar alguna que otra complicación, el joven doctor consiente y ella se marcha de la “captación” con una sonrisa fingida. No sabe que esta es, apenas, una de las tantas experiencias que esperan a una embarazada primeriza. Sigue leyendo

QUE NO FALTE UN IMPERDIBLE

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Por Liudmila Peña Herrera (Publicado en Soy Cuba)

El bebé en su coche, en medio de la sala, indiferente a los trajines de la casa. La familia en susurros: la madre disimulando las ojeras, la abuela preparando té de anís “pa’ que la leche baje” y el perro triste y condenado a la soledad del patio.

Ella se entretiene en sacar las frutitas alcohólicas del “aliñao”, mientras alguien le pregunta, sin la menor de las discreciones, cuándo “encarga” por fin, como si la maternidad fuese una cuestión de planes demográficos, o de un mandar a buscar una semillita y calcular el mejor periodo de siembra. Mira al esposo con complicidad, intenta sonreír y sigue con las frutas. Sigue leyendo