CELEBRACIÓN DEL AHORA

El 19 de noviembre de 1962 salió por primera vez el diario ¡ahora!, de Holguín. A 50 años de su creación, generaciones diferentes se encuentran para conocerse y compartir experiencias y anécdotas

Por Liudmila Peña Herrera

Como quien lee una novela comenzando por el final, por la indescriptible agonía de no conocer el desenlace hasta trasponer el umbral de tantas páginas, poco a poco fueron llegando sus nombres y sus letras. Desde el presente, buscaba el pasado mientras el papel, envejecido soporte de 50 años de aventuras y desventuras, dejaba las huellas de la tinta negra en los dedos “intrusos”. Así, cada vez que necesitamos saber cómo fue el periodismo holguinero de ayer, nos vamos corriendo al Archivo de nuestra Casa Editora, actual reino de María Elena, lugar sagrado donde permanece la historia del pueblo contada por la prensa.

Alguna que otra vez nos habríamos cruzado en los pasillos del periódico, pero las generaciones distintas y distantes se saludaban con respeto sin conocerse. “Ahora”, este adverbio de tiempo que ha marcado la misma hora en épocas distintas, nos jugaba la mala pasada. Por eso, los miembros de la Redacción de ahora nos juntamos con los del ¡ahora! de ayer para compartir anécdotas y esperanzas.  Sigue leyendo

En Jagüeyes David no desafía a Goliat

Fotos: Edgar

Por  Liudmila Peña Herrera

Padre e hijo se ocupan de la finca con la dedicación de quienes traen la ganadería en la sangre. “¡Cuidao con el toro!”, grita Osvaldo a su progenitor, pero el otro actúa con la naturalidad de costumbre. Por fin, entre los dos logran meterlo del otro lado del corral y entonces, nos invitan a pasar a la parte que ha quedado vacía.

Así comienza la inusual entrevista, que tiene lugar en la finca Jagüeyes, muy cerca del mismo corazón del poblado de Cueto.

Entre el mugir de los 20 toros que conforman la ceba semintensiva, David García Blanco, ganadero de toda la vida, comienza a explicar el procedimiento: “Trancamos a los animales con 200 kilogramos para llevarlos hasta 450. Por la mañana los pastoreamos, por la tarde limpiamos la corraleta, y los alimentamos dos y tres veces al día”, asegura. Sigue leyendo