El retorno de las musas

Foto. tomada de Internet

Por Liudmila Peña Herrera

Cuando las musas llegan, calladitas, disfrazadas, a tocar en mi inconsciente, no siempre soy capaz de escucharlas, de entender qué dicen. “¿Conmigo?”, me atrevo a preguntar y ellas ni mueven la cabeza. “Bueno, no será conmigo”, pienso indecisa de mí misma y las ignoro. Entonces se van, desaladas, a regalar su inspiración en otra parte.

A veces, como anoche, son tan poderosas, tan insistentes, que aunque no tome yo la decisión de hacerles caso, ellas persisten, me halan de los cabellos, aparecen en los sueños y yo, dormilona, tardo en desperezarme; pero son tan persistentes que apago el ventilador, Sigue leyendo