Añeja 15 años

cubana_haciendo_botella

Liudmila Peña Herrera

«¿Para qué gastarte 20 pesos en un bicitaxi? Anda, no seas boba, coge una “botella”. Una botellita la consigue cualquiera: párate en un espacio aislado, preferiblemente sin competidores —o mejor, sin competidoras bonitas—; extiende la mano, pon cara de desamparada y verás que la consigues», te aconsejan.

Y allá vas tú. Compruebas que la parada está hasta el tope y decides arriesgarte. Pasan dos, tres, cinco… carros llenos. Ahí viene uno, adviertes y adoptas la pose, pero es particular y la mujer «copiloto» te mira con cara de fiera. No te desanimas. Ves uno a lo lejos con chapa estatal. «Ese es el mío», te alientas, mas pasa de largo e, incluso, te deja los zapatos manchados de lodo. Sigue leyendo

NULÍPARA

Foto: Tomada de Internet

Por Liudmila Peña Herrera
El médico pregunta otra vez, suponiendo que no le ha oído bien: “¿Nulípara?” E insiste ante el silencio: ¿Primigesta? Es la vez primera que las escucha y aunque está demasiado nerviosa responde que sí, deseando que el doctor termine por fin con tanta preguntadera. Él finaliza el cuestionario, traga en seco, como si también fuese inexperto, y le ordena: “Suba a la camilla y colóquese en posición ginecológica”.
Entonces sí que a la primigesta, a la nulípara, a la inexperta… le brinca el pecho de susto, mientras observa, paralizada de terror, una de las uñas meñique del médico, tan larga que le parece infinita, y solo ella sabe por qué profundos y oscuros caminos de la imaginación se pierde su pensamiento.
Durante unos segundos sobreviene una zona de silencio o –si se quiere– de conflicto y, después de discrepar, advertir y hasta augurar alguna que otra complicación, el joven doctor consiente y ella se marcha de la “captación” con una sonrisa fingida. No sabe que esta es, apenas, una de las tantas experiencias que esperan a una embarazada primeriza. Sigue leyendo