EL SUEÑO DE LO POSIBLE

Foto: Heidi Calderón

Foto: Heidi Calderón

Liudmila Peña Herrera
Hubo quien no pudo contenerse cuando Lisbeth Saad Godoy (Danza Contemporánea de Cuba), la última de las premiadas, dio un paso al frente en el escenario y recibió el agasajo del público. Encima del tablado, los rostros eran una oda a la felicidad del artista afortunado o una elegía por el premio no logrado. En el público, disímiles fueron los gestos, los comentarios, las afirmaciones y hasta las dudas. Unos cuantos hubiesen querido ser parte del jurado. Pero no todos podemos bailar como los grandes, ni premiar como tales.
Así finalizó en la ciudad capital el primer Concurso de Danza del Atlántico Norte, aunque también podría llamársele Festival de Danza del Atlántico Norte, porque lo que comenzó como un sueño complejo y difícil de materializar, fue tomando forma durante los nueve días que duró el evento, no solo con la presentación de 74 bailarines y 35 coreografías, sino también con las clases magistrales, la visita de Malakhov a la Escuela Vocacional de Arte del territorio y los intercambios prácticos y teóricos entre los artistas de la danza que confluyeron en Holguín durante esta jornada. Sigue leyendo