LUZ DE ENTRE LOS ESCOMBROS

 

Fotos: Javier

Por Liudmila Peña Herrera

La madrugada, violenta y larga, sirvió de cómplice, mientras el huracán rugía su fuerza de viento y agua.Y cuando la luz comenzaba a escurrirse por entre las rendijas de las casas en pie, hubo quien quiso cerrar los ojos para no ver tanto destrozo.

 

No faltó el lamento de quien, al abrir las ventanas del vecino que le había dado abrigo, descubrió que por techo le quedarían las estrellas, o la preocupación por la familia, los amigos, y la incomunicación telefónica que hacía infinitas las distancias. Sigue leyendo