El sueño que me sueña

 

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Foto: Tomada de Internet

Por Liudmila Peña Herrera

Soy deudora de los sueños, porque me transportan hasta ti. Y a veces me despierto más allá de mi Isla, percibiendo el olor de flores distintas, celosa de antiguas matronas que saben los secretos de las líneas y las manos.

A veces despierto y me abraza un sentimiento extraño. Es el sueño, que no termina. Un sueño que me sueña, despierta, abrazando a un hombre como si jamás se hubiese ido.

 

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Temblor de tierra

De una pintura de Ernesto García Peña

De una pintura de Ernesto García Peña

Por Liudmila Peña Herrera

Para Abdiel, así, con todas sus letras

Dicen que hay un abismo de tiempo entre el mar y la tierra. Que no se puede cruzar el océano porque cuestan demasiado los pasajes, que las empresas telefónicas aprovechan las distancias. Cuentan que los perros ladran a la luna enviando mensajes de amor que nadie escucha. Y las aguan van y vienen. Y la isla sigue flotando en sus amaneceres, hasta que un náufrago la encuentre, solitaria.

Los cocoteros se cansan de soportar el peso de la fruta y la dejan estallar contra las rocas porque nadie llega. Y las sirenas extrañan los piropos de los navegantes borrachos después de gastarse el último botín. Y los papagayos callan y el tesoro no existe. Y las aguan van y vienen. Sigue leyendo

Triunfo de la Revolución: Presagio de amaneceres

Por Abdiel Bermúdez Bdez

Eva estaba en Malecón cuando la caravana avanzaba para dirigirse al cuartel de Columbia. “El pueblo estaba loco de felicidad. Todo el mundo gritaba Vivas a los rebeldes, los saludaban, corrían a su lado. Fíjate, es lo más cerca que yo he estado de un héroe de carne y hueso, porque aquellos eran héroes, ¿oíste?”, aclara como para despejar las dudas si alguien constriñera la heroicidad a los libros de historia.

Fue un presagio, periodista, un presagio de amaneceres”. Sara tenía apenas 5 años, pero recuerda como si fuese hoy el momento en que el padre la tomó en brazos y salió corriendo para la calle, como chiflado. “Yo nunca había visto a mi padre así, y como él había miles de personas rodeando los camiones a medida que avanzaba la caravana. Pero mi papá me montó en los hombros y pude verlos bien clarito, mientras me voceaba que mirara bien, que eso era lo más grande que se había visto en esta vida”. Y ella se aferraba fuerte a su cabeza, y le decía que sí, que era verdad, que era cierto. Sigue leyendo

La Higuera del Santo Che

Cada año, cientos de personas de diferentes nacionalidades, posturas políticas o creencias religiosas visitan La Higuera, el lugar donde el Che se convirtió en símbolo universal de lucha por las causas justas. Eddy de la Pera, camarógrafo de la prensa holguinera, anduvo de visita por aquellos parajes bolivianos y hoy cuenta su experiencia…

Por Liudmila Peña y Abdiel Bermúdez

Tomada de Internet

A dos mil160 metros sobre el nivel del mar, la luz de las fogatas se eleva por encima de los hombres, desafiando la oscuridad y el frío inclemente de la noche en la Higuera. Hay cientos de personas acampadas en carpitas móviles frente a la pequeña escuela donde hace más de cuatro décadas la historia se transformó en leyenda. Sigue leyendo