“DANZO A TRAVÉS DEL DOLOR”

Foto: Lázaro Wilson

Foto: Lázaro Wilson

El bailarín ucraniano Vladimir Malakhov cumplió su promesa y volvió a Holguín para presidir el Concurso Internacional de Danza del Atlántico Norte.

Malakhov, uno de los bailarines más influyentes en la historia reciente de la danza clásica, aceptó conversar acerca de su carrera y proyectos inmediatos.

Liudmila Peña Herrera

Interpretación y traducción: Reynaldo Cruz

Sus ojos relampaguean cuando se vuelve y nos mira. No pronuncia palabras, pero uno de los grandes de la danza clásica mundial está llorando frente a todos. En la primera fila del teatro Ismaelillo, de Holguín, aplaude con efusividad a los jóvenes bailarines de Codanza, después de su interpretación de la coreografía Pasajera la lluvia, durante una de las audiciones previas al Grand Prix que lleva su nombre.

Faltan pocos segundos para que, sentado sobre el escenario, como quien interpreta su propia vida, Vladimir Malakhov (Ucrania, 1968) converse con nosotros. Todo en él es arte: su modo de sentarse, de cruzar los brazos sobre las piernas o de hacer gestos que acompañan su inglés pulcro y pausado. Quizá sea ese modo de hablar o de escrutar sin entender lo suficiente el español. Es difícil descifrarlo; pero Malakhov parece un niño grande, un chico de 46 años que contesta con amabilidad cada pregunta. Sigue leyendo

PIANISTA ANTE EL ESPEJO (+ VIDEO Y GALERÍA DE FOTOS)

Frank Fernández-Cuba

Fotos: de la autora

 

Frank Fernández volvió a su tierra natal para celebrar sus 70 años de vida y se unió en conciertos en Mayarí y Nicaro, territorios del este de Holguín, junto a Silvio Rodríguez.

Acerca de su carrera, sus temores y sentimientos dialogó uno de los artistas más auténticos de la música cubana contemporánea.

Por Liudmila Peña Herrera

De espaldas a la puerta, parecen uno solo hombre y piano. Alguien avisa que he llegado, me hacen pasar al salón convertido en estudio y tomo asiento. Él no se inmuta. Quizá esté molesto por la hora –pienso y miro el reloj que acaba de hacerme una mala jugada.

Frank Fernández pasa con rapidez la partitura, y otra vez caen sus dedos sobre el teclado, haciendo renacer una de las melodías más hermosas del mundo: “La Trucha”, sonata de Franz Schubert. De pronto, hace una pausa y consiente un descanso. “Periodista, ahora tenemos espacio para conversar”, dice y vuelvo a tener en frente al mismo artista que aceptó cordialmente el diálogo la tarde en que esperaba la magia de compartir escenario con Silvio Rodríguez en Mayarí, su pueblo natal. Sigue leyendo