PROYECTO BEETHOVEN

Foto: Reynaldo Cruz

Liudmila Peña Herrera

Jueves, 30 de marzo. Teatro Eddy Suñol: bajan las luces. El violín “aclara” la Orquesta y la sala estalla en aplausos. Oreste Saavedra saluda, gira hacia los músicos y empina la batuta para que la Sinfónica de Holguín comience un viaje en el tiempo, a bordo del Proyecto Beethoven.
Algunos cierran los ojos y aguzan los sentidos para disfrutar una de las melodías de inicios del siglo XIX, la cual exigió de la orquesta una gran cantidad de recursos técnicos. Es la Cuarta Sinfonía de Beethoven, una obra finalizada en 1806, cuando el gran maestro tenía 36 años y se encontraba embargado por controversiales sentimientos amorosos.
Luego, los músicos, casi todos muy jóvenes, interpretan la Séptima Sinfonía, obra estrenada por Beethoven a los 43 años, cuando –según se cuenta– estaba tan sordo que no era capaz de percibir sus propios pasajes. Aun así, el escritor francés Romain Rolland aseguró que el maestro estaba “ebrio de poesía y de genio” cuando la compuso. Sigue leyendo

SINFONÍA DE ÁNGELES PARA DOS CONCIERTOS

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Liudmila Peña Herrera

Dos horas antes, Dania Estévez le había dicho a su esposo que asistir a un concierto de música clásica sería el peor de los castigos. Pero luego, quizás sin entender bien por qué, la alegría seguía saltándole en el pecho y ella no paraba de aplaudir.

Frank Fernández no conoce a Dania Estévez. Y aunque los dos nacieron en Mayarí, el destino quiso que solo coincidieran en el primero de los dos conciertos que ofreció el músico esta semana en el teatro Comandante Eddy Suñol, de la ciudad de Holguín.

Dice el maestro que esa noche hubo varias cumbres: “Una de ellas fue en el segundo movimiento, en ‘el Mozart’. Ahí bajaron ángeles y duendes y se me unió la espiritualidad de la orquesta. Pero cuando pasamos a ‘La bella cubana’, lo que hicieron esos violines conmigo al piano fue espeluznante. Estaba tan feliz, que les dediqué el ‘Tema del amor’ a todas las personas decentes y de buen corazón. En ese momento habría como siete puestas de pie del teatro. Se me aguaron los ojos a mí y a un montón de gente. Después empezó el tema de presentación de ‘Tierra Brava’ y el público no paró de aplaudir, al punto de que hubo que tocarlo otra vez en el final. El concierto, por tanto, fue de esas cosas excepcionales que no se repiten”. Sigue leyendo