La clase y los #derechoshumanos

Caricatura tomada de Internet

Caricatura tomada de Internet

Por Liudmila Peña Herrera

Estoy parada frente a la clase, escuchándolos hablar. Me encanta este grupo de chicos y chicas preocupados por su país y su futuro. Me encantan todos porque les miro y parece como si el aula fuese una Cuba pequeña. Blancos, negros, mestizos, mujeres, hombres, creyentes, ateos, agnósticos, del campo, de la ciudad, de las montañas… el ajiaco perfecto del que hablara don Fernando Ortiz. Me encantan porque con ellos aprendo más de lo que pudiese yo enseñarles.

Hoy hablan de religión y periodismo. Así lo han pedido y les complazco. No está dentro del programa, pero para hacer buen periodismo no creo que haya un programa predeterminado. Sigue leyendo

¿Simbolismo pernicioso?

Foto: Leandro Pérez Pérez

Por Liudmila Peña Herrera

Aquello había sido una sorpresa: después de mirar tanto a través de las vidrieras de Artex los pulóvers con la imagen del Che, por fin tenía entre mis manos aquella prenda blanquísima con el hombre que más he admirado en la vida. No era mi talla: casi otra como yo cabía en él, pero no importaba, porque la magia de mi costurera se encargaría de los ajustes.

Ah, pero llegó él, pidiendo con esos ojillos a los que no sé decir que no y le regalé el pulóver. “Quisiera llevármelo cuando me vaya para que todo el mundo sepa a la legua que soy cubano”, me dijo. Y ya no me dolió tanto desprenderme del primer pulóver del Che que tenía, porque ese símbolo de lucha y justicia se iría a otras tierras representando el orgullo de ser de Cuba. Sigue leyendo

Guernica: ayer y hoy, un canto por la paz

Por Liudmila Peña Herrera
La mujer, loca de dolor, grita desesperada. Entre sus brazos, el pequeño ya no se estremece bajo el tronar de las bombas asesinas. Sus ojos están secos, mudos ante la verdad de la muerte. Nada hay más allá de la confusión y el terror. La gente busca refugio, trata de escapar de los pájaros negros que aparecieron en el cielo con su descarga de odio.
En la villa vasca de Guernica no había campamentos ni concentración de armas; pero la mente asesina de Hitler quiso probar, en fuego real, los nuevos aviones Junker alemanes de la Luftwaffe. Así, el 26 de abril de 1937, el “bombardeo alfombra” de la aviación alemana exterminó a la mayor parte de la población inocente.
Picasso no estuvo allí, pero vio cómo la sangre manchaba las calles; oyó la voz de los moribundos preguntando, aún asombrados, por qué las bombas caían a su alrededor; y percibió el vaho de la muerte cuando el pueblo quedó en silencio. Cuatro días después, juntó la historia que leyó en los periódicos y la que le dictó su creatividad, y comenzó a trabajar en los bocetos.
El 4 de junio de ese mismo año, el cuadro estaba terminado. Las formas geométricas aparecían distorsionando y superponiendo personajes; las tonalidades no excedían los blancos y los grises, como para que el sentido frío (y sólido a la vez) de la grisalla, lograra comunicar en toda su amplitud el desamparo y el horror que sufrió la población vasca. Sigue leyendo

No soy católica, pero creo

Foto: Ismael Francisco

Por Liudmila Peña Herrera

¿Tú crees en Dios?”, la pregunta sonó como un rafagazo cuando menos lo esperaba, mientras cada uno preparaba una parte de la comida. “Sí, yo sí creo. ¿Y tú?” “No”, respondió ella y continuaron sus labores, como si nada hubiesen dicho, porque el hecho de pensar y sentir diferente no les anulaba, en lo mínimo de lo más mínimo, el amor que sienten el uno por el otro.

Mañana voy a escribir un post sobre esto”, dijo y se puso a pensar en la foto que encabezaría el texto. Sigue leyendo

Patria está con el Papa

Durante la misa Foto: Juan Pablo Carreras

Por Liudmila Peña y Abdiel Bermúdez

El Papa ya está en Cuba. Las imágenes de cerca de 250 mil personas, todas de blanco, como la pureza de la Virgen, en la Plaza de la Revolución Antonio Maceo, de Santiago de Cuba, muestran una Cuba feliz por la visita del Sumo Pontífice.

De todas partes del país han llegado los peregrinos. También de esta tierra desde donde escribimos: Holguín. Miramos la televisión y vemos a su Santidad saludar a los cubanos, que agitan banderitas, que expresan su alegría y su fe. “Esta va a ser la misa más alegre que oficie el Papa”, escribió una colega al ver las imágenes. Sigue leyendo

Yo no estoy, pero lo cuento…

Tomada de Cubadebate

Por Liudmila Peña Herrera

No he estado en el Coloquio, porque otras misiones profesionales reclaman mi atención por estos días. No he estado de cuerpo presente, como dicen por ahí; pero estoy al tanto de todo, porque mis amigos @karinamarron e @islabril me cuentan a diario todo lo que por la tv no sale, por lógicas cuestiones de tiempo.

También hay un caballero cuyo nombre no quiero revelar, que no se esconde ni un detalle, y me trae el morral lleno de historias cada noche. Dicen que allí todos se hacen amigos, aunque no hablen el mismo idioma, porque la solidaridad y el ánimo de ayudar a Cinco víctimas del odio imperial y a toda persona que ha sufrido o sufre del terrorismo se confabulan contra las dificultades idiomáticas.

Y llegó la “bicicletada” por los Cinco, y la televisión necesitaba montar con rapidez la cámara en algún vehículo . Y aparecieron motoristas-profesores de ciclismo que brindaron cascos y velociodad, y se hicieron tomas geniales.

Y otra vez el deslumbrante camarógrafo Eddy de la Pera hizo una de las suyas, y parecía metido dentro del filme El Rey León, cuando los ciclistas venían hacia él. Y no faltó la rueda amiga de los bicitaxistas (que cobran por llevarte a cualquier lado porque son cuentapropistas), pero a la tv no le cobraron: “todo por los Cinco“, dijeron.

Hay muchos holguineros en el Coloquio, como muchos amigos extranjeros o de todo el país; pero hay muchos otros holguineros que trabajan a la par que se desarrolla el evento, aunque no dejan de participar, de una forma u otra. Holguín es por estos días la capital de la solidaridad, por la paz y la justicia entre los hombres.

Desde este -mi pequeño espacio- yo también brindo mi pluma por los Cinco.