El valor de la nobleza

Por Liudmila Peña Herrera
Alguien me pregunta si ha muerto la nobleza. Lo pienso un poco y una imagen vuelve, triste y persistente, a mi memoria. Una mujer, nerviosísima, buscaba en vano el dinero en su cartera. “Perdone, solo tengo tres pesos, dejé el resto encima de la mesa”, casi imploraba avergonzada en medio de un camión repleto de pasajeros. Bastó un segundo para que el cobrador le obligase a bajar del transporte porque aquello era “particular”. Por suerte, el gesto salvador de un hombre generoso, evitó que se quedara abandonada en el camino, quién sabe por cuánto tiempo.
La mujer solo atinó a agradecer y se mantuvo en silencio, mientras cada uno de aquellos hombres mostraba el desamparo sentimental y la generosidad de que somos capaces los seres humanos. Sigue leyendo

La belleza del espíritu

Por Liudmila Peña Herrera
El fin del 2012, no trajo, como muchos auguraban, la gran explosión que determinaría el fin de nuestra época. Así que los cubanos decidimos celebrar, como de costumbre, el cierre de un ciclo de vida y el inicio de otro. Claro, cada cual festejó a su manera, y como pudo: dándole vuelta a la púa, con inmensas o sencillas reuniones familiares, tirando la casa por la ventana o sentado frente al televisor después de una cena tranquila.

Esto y el hecho de que al volver de mis vacaciones, colegas y amigos me han deseado un sinnúmero de buenos augurios, ha hecho que me detenga a pensar en la encrucijada que supone para todos la dicotomía entre el mundo espiritual y el mundo material. Sigue leyendo

¿Reutilizamos en Holguín los aceites usados?

Foto: Tomada de Internet

Por Liudmila Peña Herrera
Nuestro país ha sido un recuperador de todo lo recuperable por excelencia. Se dice que lo que el cubano no sea capaz de recuperar, no lo logra nadie. La razón es bastante simple: además de la creatividad que nos caracteriza, desde el triunfo revolucionario de 1959 nos vimos afectados por el bloqueo económico impuesto por los Estados Unidos.
Sin embargo, en el caso específico de la recuperación de los aceites usados, se conjuga la necesidad de reutilizarlos para ahorrar divisas al país, pero también evitar que estos vayan a parar directamente al ambiente.
De hecho, todos los aceites son considerados potencialmente peligrosos para el medio ambiente, gracias a su persistencia y habilidad para esparcirse en grandes áreas de suelo y agua, pues forman una capa que impide el ingreso de oxígeno al medio. Esto puede provocar una importante degradación de la calidad del ambiente.
Los aceites usados poseen doble peligrosidad, pues contienen el riesgo adicional de liberar contaminantes tóxicos como los metales pesados (plomo, cadmio, cromo, arsénico y zinc). Por tanto, si ocurre un vertimiento de los mismos, puede contaminar el suelo, el agua subterránea y los cursos de aguas.

Así, durante 2011, Holguín recuperó 416 toneladas (T) de aceites usados, con lo cual ganó el reconocimiento de ser la provincia más destacada a nivel nacional en esa importante actividad. Entre los organismos que determinaron estos resultados destacan: Ministerio de la Industria Básica (283 T), Ministerio del Transporte (25 T) y Ministerio de la Industria Sideromecánica (19 T). Sigue leyendo