LIGEROS DE EQUIPAJE

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Esta imagen, muchas veces, es la ilusión de quienes  ven partir a sus hijos y nietos a otras tierras detrás de otros empeños y oportunidades económicas. Foto: Tomada de Internet.

Por Liudmila Peña Herrera

Se van. Agitan la mano, dicen adiós y hasta sonríen. Todo es parte de un papel que se han impuesto interpretar para que no quede un mal sabor de despedida.

Han dicho adiós en unas cuantas ocasiones: antes de irse a la escuela al campo, de vacaciones a una provincia lejana, a la beca preuniversitaria, a la universidad, a la luna de miel… Pero este sabe a silenciosas lágrimas detrás del teléfono, a ausencias en las fotos de fin de año; se siente (al menos en uno de los dos bandos que agitan los brazos) como un desasosiego difícil de soportar. Son despedidas entre dos o más generaciones. Sigue leyendo